Hay una pregunta ligeramente peligrosa que puedes hacerle a cualquier pareja:
“¿Ustedes se aman?”.
Probablemente ambos respondan:
“Claro que sí”.
Pero ahora intenta esta:
“¿Qué significa exactamente amarse para ustedes?”.
Ahí la conversación se pone bastante más interesante.
Porque dos parejas pueden decir “nos amamos” y estar describiendo relaciones completamente diferentes.
Una puede tener:
- Muchísima pasión.
- Poca confianza.
- Ningún plan de futuro.
Otra puede tener:
- Compromiso profundo.
- Amistad.
- Muy poco deseo.
Y otra puede sentir que conserva las tres cosas.
Precisamente eso intentó explicar el psicólogo Robert Sternberg con su conocida teoría triangular del amor.
Según Sternberg, no basta con preguntar cuánto amor existe. También importa de qué está hecho ese amor.
¿Qué es la teoría triangular del amor?
Robert J. Sternberg presentó esta teoría en 1986.
Su propuesta es bastante sencilla de entender:
El amor puede analizarse mediante tres grandes componentes:
- Intimidad
- Pasión
- Decisión y compromiso
La cantidad relativa de estos tres componentes ayuda a describir diferentes formas de amor.
En palabras sencillas:
Intimidad
Es:
“Me siento cerca de ti”.
Pasión
Es:
“Te deseo y me atraes”.
Compromiso
Es:
“Te elijo y quiero mantener esta relación”.
Según Sternberg, la combinación de esos ingredientes produce distintos tipos de amor.
Los tres componentes del amor según Sternberg
1. Intimidad: sentir que realmente conoces a esa persona
La intimidad no significa solamente sexo.
En este modelo se refiere principalmente a sentimientos de:
- Cercanía.
- Conexión.
- Confianza.
- Apoyo.
- Comprensión.
Hay intimidad cuando puedes decir:
“Con esta persona puedo hablar de lo que realmente me pasa”.
O:
“Siento que me conoce y puedo ser yo mismo”.
Puede construirse mediante:
- Conversaciones honestas.
- Experiencias compartidas.
- Vulnerabilidad.
- Apoyo durante dificultades.
- Tiempo.
2. Pasión: la energía romántica y sexual
La pasión comprende elementos como:
- Atracción física.
- Deseo sexual.
- Romance.
- Excitación.
Es esa parte que al comienzo puede provocar:
“No puedo dejar de pensar en esta persona”.
La pasión puede cambiar bastante con el tiempo.
De hecho, dentro de la teoría de Sternberg suele considerarse el componente menos estable y más variable de los tres.
Eso no significa que tenga que desaparecer.
Significa que no siempre se mantiene automáticamente con la misma intensidad del principio.
3. Decisión y compromiso: elegir la relación
Sternberg distingue dos aspectos dentro de este componente.
A corto plazo existe la decisión:
“Amo a esta persona”.
A largo plazo aparece:
“Quiero mantener este amor y esta relación”.
El compromiso puede aparecer mediante:
- Exclusividad.
- Planes compartidos.
- Matrimonio.
- Convivencia.
- Decisiones sobre el futuro.
Pero compromiso tampoco significa únicamente permanecer.
Una persona puede llevar veinte años en una relación por miedo, dependencia o inercia.
El componente que nos interesa es:
“Sigo eligiendo mantener este vínculo”.
Los 7 tipos de amor de Sternberg
Cuando combinamos intimidad, pasión y compromiso aparecen siete formas principales de amor.
La teoría también contempla la ausencia de los tres componentes, conocida como no amor, por lo que técnicamente el esquema completo puede describir ocho estados.
1. Cariño: intimidad sin pasión ni compromiso
Aquí existe:
- Cercanía.
- Confianza.
- Conexión emocional.
Pero no existe necesariamente deseo romántico ni un compromiso de pareja.
Puede parecerse muchísimo a una amistad cercana.
Por ejemplo:
“Te quiero, confío en ti y eres importantísimo para mí, pero no estoy enamorado de ti”.
2. Encaprichamiento o enamoramiento: pasión sin intimidad ni compromiso
Esta es la parte de:
“Lo vi y se me olvidó cómo funcionaba mi cerebro”.
Existe mucha atracción.
Quizá:
- Deseo.
- Idealización.
- Emoción intensa.
Pero todavía no existe suficiente conocimiento profundo ni compromiso.
Puede ocurrir al comienzo de una relación.
El error sería asumir:
“Como siento esto intensamente, significa que conozco perfectamente a esta persona y debemos construir una vida juntos”.
No necesariamente.
3. Amor vacío: compromiso sin intimidad ni pasión
Esta combinación puede sonar bastante dura.
Existe la decisión de permanecer.
Pero la relación ha perdido:
- Cercanía emocional.
- Deseo.
- Romance.
Puede sentirse como:
“Seguimos juntos, pero hace mucho que dejamos de sentirnos realmente pareja”.
Sin embargo, Sternberg también señaló que estos tipos no necesariamente representan estados permanentes.
Una relación puede cambiar.
Por ejemplo, en ciertas relaciones el compromiso puede existir antes de que se desarrollen intimidad y pasión.
4. Amor romántico: intimidad + pasión
Aquí existe:
- Conexión emocional.
- Deseo.
- Romance.
Pero todavía no necesariamente existe un compromiso a largo plazo.
Puede sentirse como:
“Nos entendemos muchísimo y existe una química increíble”.
Pero todavía queda la pregunta:
“¿Qué estamos construyendo?”.
Puede ser una etapa maravillosa.
Solo que sentimiento y proyecto de vida no son exactamente lo mismo.
5. Amor compañero: intimidad + compromiso
Aquí existe:
- Cariño.
- Confianza.
- Historia compartida.
- Compromiso.
Pero la pasión puede ser baja.
Esto puede aparecer en relaciones muy largas.
La pareja puede decir:
“Es mi mejor amigo. Confío completamente en él. Hemos construido una vida juntos”.
Y simultáneamente:
“Pero extraño sentir deseo, coqueteo o romanticismo”.
Eso no significa que el vínculo no tenga valor.
El amor compañero puede ser tremendamente profundo.
La pregunta es si ambos están satisfechos con la cantidad de pasión existente o quieren trabajar esa dimensión.
6. Amor fatuo: pasión + compromiso
Aquí existe mucha atracción y una decisión rápida de compromiso, pero todavía poca intimidad.
Puede verse como:
“Nos conocimos hace poco, estamos locos el uno por el otro y ya estamos planeando toda nuestra vida”.
No significa automáticamente que la relación vaya a salir mal.
Pero existe un riesgo evidente:
se han comprometido antes de conocerse profundamente.
La pasión puede hacer que muchas diferencias todavía no sean visibles.
7. Amor consumado: intimidad + pasión + compromiso
Este es el famoso centro completo del triángulo.
Existe:
- Conexión emocional.
- Deseo.
- Elección de mantener la relación.
Sternberg lo denominó consummate love, traducido frecuentemente como amor consumado o completo.
Y aquí aparece una aclaración importante.
Amor consumado no significa relación perfecta.
Una pareja puede tener los tres componentes y aun:
- Discutir.
- Tener temporadas difíciles.
- Sentir fluctuaciones de deseo.
- Necesitar trabajar su comunicación.
El modelo describe componentes del amor.
No entrega un certificado de felicidad matrimonial.
Tabla rápida: ¿qué tipo de amor describe cada combinación?
| Tipo de amor | Intimidad | Pasión | Compromiso |
|---|---|---|---|
| Cariño | ✓ | — | — |
| Encaprichamiento | — | ✓ | — |
| Amor vacío | — | — | ✓ |
| Amor romántico | ✓ | ✓ | — |
| Amor compañero | ✓ | — | ✓ |
| Amor fatuo | — | ✓ | ✓ |
| Amor consumado | ✓ | ✓ | ✓ |
¿Cuál de los tres ingredientes suele cambiar más?
Según la teoría de Sternberg, los componentes no necesariamente evolucionan al mismo ritmo.
La pasión suele ser especialmente variable.
Puede aumentar rápidamente al comienzo y después fluctuar.
La intimidad normalmente necesita más tiempo para desarrollarse.
Y el compromiso puede crecer a medida que la relación se vuelve más estable.
Por eso una relación puede pasar por distintas combinaciones a lo largo de los años.
No tienes un “tipo de amor” grabado permanentemente
Esta teoría se vuelve mucho más útil cuando dejamos de utilizarla como un horóscopo de pareja.
No es:
“Somos amor compañero. Fin del diagnóstico”.
Puede ser:
“Ahora mismo tenemos mucha intimidad y compromiso, pero nuestra pasión está bastante baja. ¿Queremos hacer algo con eso?”.
Eso convierte la teoría en una herramienta de conversación.
¿Qué pasa cuando falta intimidad?
Puede existir una pareja que:
- Vive junta.
- Tiene sexo.
- Planea el futuro.
pero casi nunca habla de lo que realmente siente.
Puede aparecer:
“Estamos juntos, pero no siento que realmente me conozcas”.
Para trabajar intimidad pueden empezar con:
- Conversaciones menos logísticas.
- Más preguntas.
- Compartir emociones.
- Escuchar sin intentar solucionar inmediatamente.
Puede ayudarte también nuestro artículo Preguntas para conocer mejor a tu pareja, aunque lleven años juntos.
¿Qué pasa cuando falta pasión?
Esta probablemente sea una de las situaciones más reconocibles.
La pareja piensa:
“Nos queremos muchísimo, pero ya no hay chispa”.
Pueden existir intimidad y compromiso muy sólidos.
Pero la relación perdió:
- Coqueteo.
- Novedad.
- Deseo.
- Anticipación.
- Momentos románticos.
Eso no significa automáticamente:
“Ya no estamos enamorados”.
Puede significar que esa dimensión necesita atención.
Ahí también puede ayudarte 11 ideas para recuperar el romanticismo sin esperar una ocasión especial.
¿Qué pasa cuando falta compromiso?
Puede existir:
- Muchísima química.
- Conversaciones increíbles.
- Cercanía emocional.
pero una de las personas no quiere definir hacia dónde va la relación.
Eso puede sentirse fantástico en el presente y muy inseguro cuando uno empieza a querer construir futuro.
Entonces la conversación necesita pasar de:
“¿Nos amamos?”.
a:
“¿Queremos construir la misma relación?”.
El error de pensar que siempre necesitamos la misma cantidad de los tres
No necesariamente.
Las relaciones atraviesan etapas.
Por ejemplo, después de tener un bebé puede bajar temporalmente la pasión mientras aumenta muchísimo la sensación de compromiso y equipo.
Durante una enfermedad puede ocurrir algo parecido.
En vacaciones quizá reaparece más pasión.
Después de una crisis, la intimidad puede necesitar reconstrucción.
El objetivo no debería ser mantener los tres componentes permanentemente en diez de diez.
Sería poco realista.
Puede ser más útil preguntarse:
“¿Existe suficiente de cada elemento para que ambos estemos satisfechos con nuestra relación?”.
El triángulo de tu pareja puede ser diferente al tuyo
Este detalle es importantísimo.
Tú puedes pensar:
“Tenemos muchísimo compromiso e intimidad”.
Y tu pareja:
“Siento que nuestra intimidad ha bajado muchísimo”.
No basta con evaluar la relación tú solo.
Necesitas saber cómo la experimenta la otra persona.
Ejercicio: construyan su propio triángulo del amor
Cada uno evalúa del 1 al 10:
Intimidad
¿Qué tan conectado emocionalmente me siento contigo?
Pasión
¿Qué tan viva siento nuestra atracción, deseo y energía romántica?
Compromiso
¿Qué tan seguro estoy de que quiero continuar construyendo esta relación?
Después comparen.
No discutan sobre quién puso la puntuación correcta.
Pregunten:
“¿Qué te llevó a poner ese número?”.
Eso es mucho más interesante.
Después hagan una segunda pregunta
Para cada componente:
“¿Qué cosa pequeña podría subir esto un punto?”.
Por ejemplo:
Intimidad 6 → 7
“Quisiera que habláramos más de cómo estamos y no solamente de pendientes”.
Pasión 5 → 6
“Me gustaría que volviéramos a tener una cita dos veces al mes”.
Compromiso 7 → 8
“Necesito que hablemos con más claridad de nuestros planes para vivir juntos”.
Ahora la teoría empieza a convertirse en conducta.
No utilicen la teoría para etiquetar al otro
No:
“Tú solamente tienes amor vacío por mí”.
O:
“Según Sternberg nuestra relación científicamente no sirve”.
No.
El modelo puede ayudar a organizar una conversación.
No reemplaza comprender la historia real de una pareja.
¿Existe realmente un “amor perfecto”?
Sternberg utilizó el término amor consumado para la combinación de los tres componentes.
Pero incluso dentro del propio modelo, llegar allí no significa que la relación se mantenga de esa forma automáticamente.
El amor también necesita expresarse y mantenerse.
Una pareja puede tener:
- Deseo.
- Conexión.
- Compromiso.
y empezar a descuidar cualquiera de ellos con el tiempo.
Tener los tres ingredientes no significa que ya puedes dejar de cocinar.
La teoría también explica por qué “todavía te amo” puede ser cierto
Una persona puede decir:
“Claro que amo a mi pareja”.
Y realmente sentirlo.
Pero quizá lo que queda es principalmente:
- Compromiso.
- Historia.
- Cariño.
mientras la pasión está muy baja.
O puede existir pasión e intimidad sin ningún deseo de construir un futuro.
Por eso preguntar solamente:
“¿Todavía me amas?”.
no siempre ofrece toda la información que necesitamos.
Puede ser más útil preguntar:
“¿Cómo está nuestro amor ahora y qué parte de nuestra relación necesita más atención?”.
¿Qué componente necesita más atención en tu relación?
Piensa:
Si falta intimidad
Quizá necesitan volver a conocerse y hablar.
Si falta pasión
Quizá necesitan recuperar romanticismo, juego, novedad y sexualidad.
Si falta compromiso
Quizá necesitan conversaciones honestas sobre qué están construyendo.
Y si sientes que existen los tres pero se han debilitado por la rutina, entonces probablemente no necesitan descubrir si todavía se aman.
Necesitan volver a nutrir aquello que ya existe.
De entender el triángulo a trabajar la relación
Precisamente por eso este modelo puede ser muy útil para una pareja.
Te ayuda a pasar de:
“Algo entre nosotros ya no se siente igual”.
a algo mucho más concreto:
“Seguimos comprometidos y tenemos cariño, pero necesitamos trabajar nuestra pasión y nuestra intimidad”.
Cuando ambos todavía quieren la relación y reconocen que alguna de esas áreas se ha ido apagando, pueden trabajar con CHISPA: 15 pasos que llevarán su relación a otro nivel.
CHISPA está diseñada precisamente para convertir ese “tenemos que volver a conectar” en acciones para comunicación, atención, romanticismo e intimidad.
Además, junto a CHISPA reciben nuestro recurso Los 7 Tipos de Amor, donde pueden profundizar de una manera sencilla en estas combinaciones y reflexionar sobre cuál se parece más a la relación que están viviendo actualmente.
Una última pregunta para hacerse juntos
No:
“¿Qué tipo de amor somos?”.
Como si necesitaran escoger una casilla permanente.
Prueben:
“¿Cuál de los tres componentes sentimos más fuerte hoy y cuál queremos cuidar mejor durante los próximos meses?”.
Porque una de las cosas más útiles de esta teoría es precisamente entender que el amor no es una sola cosa.
Puedes sentirte profundamente conectado.
Puedes desear.
Puedes elegir.
Y cada una de esas partes puede necesitar cuidados diferentes.
Quizá la pregunta no sea solamente “¿nos amamos?”. Quizá también sea “¿estamos cuidando la intimidad, la pasión y el compromiso que hacen que nuestro amor pueda sentirse completo?”.
Excelente artículo! ????
¡Muchas gracias! ¡Espero que te haya servido y hayas aprendido!